¿Cuándo hay que extraerlas?
- Dolor o inflamación recurrente en la zona posterior (pericoronitis).
- Retenidas o semi-erupcionadas: crecen inclinadas contra el segundo molar y lo dañan.
- Caries inaccesibles: tan atrás que ni tú ni el cepillo llegan bien.
- Indicación de ortodoncia: antes o después de alinear, para proteger el resultado.
- Quistes o reabsorción detectados en radiografía panorámica.
Si tus terceros molares están bien posicionados, funcionales y limpiables, no hay que extraerlos por rutina — la radiografía decide, no la moda. Por eso la valoración incluye estudio radiográfico.